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www.enlajugada507.com | 29/07/10
Por: Álvaro Isaac Martínez C.
Foto: Boris Cruz Caballero
Una semana triste ha vivido el fútbol panameño. San Francisco y Tauro fueron humillados e irrespetados en casa por dos clubes con más tradición, pero perder de local a está altura del juego es retroceder dos pasos para atrás.
La goleada del Marathón (3-0) ante el Tauro, desnudo la debilidad de todo el plantel, desnudo las malas contrataciones de la junta directiva y por último, desnudo la inexperiencia en el banquillo de Juan Carlos Cubillas.
El Tauro se mostró ante Marathón como un equipo de Papúa Nueva Guinea, último equipo del ranking FIFA (puesto 202). Desde el arquero hasta los delanteros fueron tan aficionados a la hora de elaborar una jugada de gol, y peor aún, a la hora de defender.
No es posible, que pleno año 2010, el Tauro se deje vender gato por liebre. La pésima actuación del arquero colombiano Varcan Lamartine Sterling y del volante Jassir Arango es para devolverlos en el primer vuelo a Colombia.
Los jugadores panameños también lucieron increíblemente mal. Luis Moreno lució como siempre sobrepeso y lógico lento a la hora de retornar a la marca (se quedaba parado). Leonel Parrish y Eduardo Dasent, que se olviden de un llamado a la selección, porque en estos partidos es que se separan los niños de los hombres. Ambos lucieron tan mal, que se merecían la expulsión y les salió barato los tres goles en contra.
Lástima, lo de Juan de Dios Pérez, quien desde su lesión en el tobillo, no ha podido ser el mismo, un jugador que recuperaba todos los balones en el medio. Ahora es un jugador que no mete la pierna y a la hora de armar se llena de nervios.
Temi y Renteria nunca se juntaron para marcar goles, no tienen peso en el área rival, aunque la culpa no es solo de ellos, sino de la pésima forma de parar el equipo de parte de Juan Carlos Cubillas.
Cubillas está para aprender
A Cubillas le quedo grande este partido, su homologo Nicolás Suazo le dictó una cátedra de táctica. En los noventa minutos nunca pude descifrar a que jugaba el Tauro, nunca entendí las funciones de los volantes, si es que se podían llamar volantes. Parece que las instrucciones del técnico fueron (todos a pelear la pelota y todos a buscar el gol) y así no se juega al fútbol, el fútbol se juega con táctica, se juega con un trabajo designado para cada jugador y se juega con inteligencia.
Juan Carlos Cubillas, todavía está para aprender, todavía está para ser asistente de un técnico con experiencia. A Cubillas le falta mucho, es un técnico joven, pero que definitivamente no se caracteriza por ser un estratega, un aguantador de resultados o un gran lector de partidos.
Sinceramente, el trabajo ideal para Juan Carlos Cubillas es más para la formación de jugadores. Por su gran condición física a pesar de su edad, Cubillas está para formar pelaos desde la sub.11 hasta la sub.15, pelaos que necesitan trabajar más en la parte técnica, característica más fuerte del orgullo de Pueblo Nuevo.
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